lunes, 15 de junio de 2015

Enamoramiento.

Es uno de los misterios más grandes. 
Qué extraño es enamorarse. Cómo todo tu mundo comienza a girar en otro ritmo. Cómo sentís que harías lo que fuera por esa persona. Cómo creas tantos proyectos a futuro sin ninguna preocupación. Cómo querés aprender a tocar una canción para dedicársela.
Cómo todo se vuelve tan feliz.


Y luego caer en que fue un instante pasajero. 
Los pedacitos de nubes que nos sostenían se están disolviendo.
Está acercándose la realidad. Está llegando. No se llevará nuestro querer, pero sí nuestro sentir.

domingo, 15 de marzo de 2015

El paso de la vida

Que alguien me explique ¿cuándo se fue el tiempo? ¿Y el primer año en la secundaria? ¿Y las primeras salidas a escondidas? ¿Y esa emoción al ir al primer recital? ¿Y todos los libros leídos? 

¿En qué momento llegué al último año de colegio?  Escucho canciones que escuchaba hace unos años y es como si el tiempo no hubiera pasado, pero luego vuelvo a la realidad y me doy cuenta de que estamos compuestos de momentos. Y es un significado más maduro el que le doy a esas canciones. Puedo ver el transcurso de mi vida como algo más interesante, y algo que a fin de cuentas me define.

Mi cuerpo y alma vuelan juntos, no siempre al mismo ritmo, pero vuelan. Y con los años venideros volarán a mayor velocidad, buscando nuevas alturas.


[Sólo el tiempo y las experiencias van creando a las personas. Y nadie podrá cambiar eso.]

viernes, 13 de marzo de 2015

Un pedacito de cielo

Él se enamoro de ese cielo. Jamás había contemplado uno tan brillante y lleno de vida como ese. Era especial. Pero tanto se enamoró que quiso tener parte de él, y así, disimuladamente, le fue quitando estrellas. 

Un cielo que tanto iluminaba, comenzó a apagarse. No fue tanta la diferencia a decir verdad, el cielo seguía siendo hermoso para quien lo mirara, y su luz no era escasa. Pero ahora en su interior tenía miedo.

Siempre fue y será el mismo cielo, sólo que ahora tiene menos estrellas. 




[La inocencia perdida]


lunes, 26 de enero de 2015

Nuestras noches

Nuestras noches. Qué lindo es decir que son "nuestras". 
Nuestras noches son mágicas, llenas de amor, y también inocentes.

Amo el acariciar de nuestras pieles, las miradas perdidas en el otro, los cabellos despeinados.
Amo las risas tontas.
Amo la intimidad de dormir juntos, esa sensación de paz y hogar que me transmites.
Amo la ternura de esperar para concretar nuestra unión.
Amo tu rostro en la oscuridad, las palabras susurradas.
Amo el despertar y estar contigo. 


[Que no se termine nunca]

Realidad

Y llego al momento en el que pienso que no sé como voy a hacer para no verte todos los días, no sentirte más.


Me has llevado al más anhelado cielo que jamás tuve. Pero cuando el verano acabe, todos mis días junto a ti solo serán recuerdos, ya no podremos vernos con esta frecuencia. No quiero imaginarlo, no quiero sentirme sola. No quiero distancia entre nosotros. 

Me siento una niña enamorada de un chico grande, que nunca estará a su alcance.



Y se que estás conmigo, pero simplemente te necesito, y siempre te querré a mi lado. 

Pero el mundo no va a dejar de girar por nosotros.


Solo nos queda esperar, esperar que los tiempos que vengan no distancien nuestros corazones.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Piel y melodías

Jamás una conexión se había sentido tan fuerte como la nuestra. Cada abrazo era infinito, y cada caricia como un pedacito de nube en mi piel. 

Cuando nuestras voces se hicieron una, compartiendo la misma canción, me di cuenta de lo sola que había estado toda mi vida. La sintonía de nuestras cuerdas vocales, el sentimiento mutuo, hicieron que luego de ese mágico momento mis ojos comenzaran a inundarse, inundarse de alegría, y tristeza por saber que ese día te irías.

martes, 7 de octubre de 2014

La ventana

Los pájaros componían sus alegres melodías una vez más. El triste y oscuro paisaje no hacía juego con esos cantos llenos de vida. La niña asomada a la ventana proyectaba una mirada perdida en lo vacío del bosque. Se había enfrentado por primera vez a la muerte. No podía entender como era posible que su padre hubiera muerto. Tenía un alma tan joven, que jamás se había cuestionado mucho sobre la caducidad de la vida. Lentamente las gotas comenzaban a caer del cielo, al mismo tiempo que el rocío en sus verdes ojos. Los pájaros que de cierta manera la acompañaban se estaban yendo, se alejaban mientras la lluvia aumentaba su ritmo. Se iban sin decir adiós. El cielo se tiñó de un gris oscuro, mientras que la humedad se desprendía tanto de los ojos de la niña como de la tierra.



Pronto su madre la vio, la abrazó fuertemente, le limpió cuidadosamente su carita, sonrió por un segundo y comenzó a llorar. La niña al ver esa escena, se acercó y le dijo:
"Mamá, aunque ahora veas todo tu mundo gris y lluvioso, como en el cielo, y aunque sientas que todo se ha ido, al igual que los pájaros que ya se han marchado, pronto todo volverá a estar bien. Miro por esta ventana todos los días y los pájaros y el sol siempre vuelven. Creo que esa certeza es lo que más me gusta de mirar a través de ella."