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sábado, 27 de diciembre de 2014

Piel y melodías

Jamás una conexión se había sentido tan fuerte como la nuestra. Cada abrazo era infinito, y cada caricia como un pedacito de nube en mi piel. 

Cuando nuestras voces se hicieron una, compartiendo la misma canción, me di cuenta de lo sola que había estado toda mi vida. La sintonía de nuestras cuerdas vocales, el sentimiento mutuo, hicieron que luego de ese mágico momento mis ojos comenzaran a inundarse, inundarse de alegría, y tristeza por saber que ese día te irías.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Algun día escribiré sobre alguien que me ame



"Alguien que si pudiera pedir deseos, me incluiría en alguno de ellos. Alguien que diera un giro de 180 a mi vida. Alguien correcto.
¿Habrá alguien más soplando panaderos, esperando encontrar a alguien como a mí? Es casi seguro que no, pero es lindo imaginar una historia así de vez en cuando."


Y a los pocos días de escribir estas palabras, ella lo conoció, o más bien, se reencontraron. Y desde ese momento, jamás dejó de escribir sobre él.

martes, 7 de octubre de 2014

La ventana

Los pájaros componían sus alegres melodías una vez más. El triste y oscuro paisaje no hacía juego con esos cantos llenos de vida. La niña asomada a la ventana proyectaba una mirada perdida en lo vacío del bosque. Se había enfrentado por primera vez a la muerte. No podía entender como era posible que su padre hubiera muerto. Tenía un alma tan joven, que jamás se había cuestionado mucho sobre la caducidad de la vida. Lentamente las gotas comenzaban a caer del cielo, al mismo tiempo que el rocío en sus verdes ojos. Los pájaros que de cierta manera la acompañaban se estaban yendo, se alejaban mientras la lluvia aumentaba su ritmo. Se iban sin decir adiós. El cielo se tiñó de un gris oscuro, mientras que la humedad se desprendía tanto de los ojos de la niña como de la tierra.



Pronto su madre la vio, la abrazó fuertemente, le limpió cuidadosamente su carita, sonrió por un segundo y comenzó a llorar. La niña al ver esa escena, se acercó y le dijo:
"Mamá, aunque ahora veas todo tu mundo gris y lluvioso, como en el cielo, y aunque sientas que todo se ha ido, al igual que los pájaros que ya se han marchado, pronto todo volverá a estar bien. Miro por esta ventana todos los días y los pájaros y el sol siempre vuelven. Creo que esa certeza es lo que más me gusta de mirar a través de ella." 

viernes, 29 de agosto de 2014

Duele

Duele amarte. Duele que estés lejos. Duele no ver tu mirada. Duele no sentir el calor de tu cuerpo junto al mío. Duele no saber cuándo volveré a verte. Duele no poder abrazarte. Duele no poder acariciar tu rostro. Duele no poder compartir una cena. Duele no poder sentir tus labios junto con los míos. Duele no poder acurrucarme en la cama junto a vos. Duele no poder hacer cosas que quisiera hacer todos los días. Duele no poder verte.Verte reír, llorar, emocionarte, decepcionarte. Verte feliz. 
Duele no poder decirte "no estás solo" junto con un abrazo.

Y sin embargo, es un dolor dulce, el cual jamás me arrepentiré de sentir.

lunes, 21 de julio de 2014

Esa esquina

Sentado en su silla, miraba siempre hacia la calle. Mirándola a ella pasar todos los días por su vereda. Viéndola, deleitándose en su caminar, su silueta, su rostro, sus ojos curiosos. Comenzó a imaginarla a su lado, escuchando su voz, haciéndola reír, haciéndola feliz. Poco a poco comenzó a convertirse en una clase de tortura verla todos los días pasar sin poder hablarle, sin poder conocerla, sin poder comprobar si era realmente como él la imaginaba. Hasta que un día su corazón guió sus pies, su mente dejó de preocuparse y solo se centró en ella. Y la siguió. Se dirigió detrás de ella, decidido a no dejarla ir, a no perderla, hasta llegar a una esquina de la plaza. Le tocó el hombro, haciéndola dar vuelta. Y el resto fue historia. Con la rapidez en la que comenzaron a reírse y conversar, se enamoraron.

miércoles, 16 de julio de 2014

Me revives

Apareciste. Resurgiste de un borroso pasado. Me diste esperanza. 
Con cada mirada, cada gesto, cada dulce palabra, haces que mi corazón vuelva a sentirse vivo, luego de haber permanecido oculto y frágil durante tanto tiempo. Increíblemente poco a poco estás juntando sus pedazos y uniéndolos.
Me estás llevando a la luz. Me haces ver el mundo desde otra perspectiva, me haces respirar un nuevo aire. Me transmites una paz que jamás nadie pudo hacerme sentir. Me haces recordar los tiempos en los que no me derrumbaba.

No me alcanzan las palabras de agradecimiento para todo lo que has hecho por mi. 
Sé que mi confianza está algo quebrada debido a situaciones pasadas, pero sé que harás que se levante una vez más. Sé que con paciencia podré darte lo que necesitas y mereces. Sé que creo en ti. Sé que con el correr de los días caminaremos juntos, y 
no podremos imaginar una vida sin estar sin el otro. Sé que eres para mi. 

jueves, 5 de junio de 2014

Sentires

Ningún amor es igual a otro, así como ninguna persona es igual a otra.
Hay amores que duran años. Otros sólo un verano.
Hay amores que aunque terminan jamás se olvidan. Siempre queda una pequeña cicatriz oculta en alguna parte del alma.

Hay diferentes formas de sentir. Muchas veces es tanta la necesidad de afecto que la expresamos aunque quizás acabemos de conocer a esa persona hace unas horas. O quizás no es necesidad de afecto, simplemente de sentir algo, o olvidar pesares, o pasarla bien un rato. (La mente humana trabaja de una forma un tanto complicada a veces).

Pero más allá de todo, más allá de los besos que pueda recibir de extraños, de las emociones dulces que pueda sentir con ellos, al fin de cuentas es sólo momentáneo, sin futuro. Y nada se compara al verdadero amor, lo que nos impulsa a hacer cosas que creíamos que no haríamos, la razón por la que las caricias deberían existir, y no sólo por placer. Esa emoción única de sentirte la persona más feliz del mundo simplemente por tener a alguien que te completa a tu lado, que en realidad no te completa, ya que cada uno está formado y es un cuerpo independiente, es sólo una idea de tu cabeza, pero que de todos modos creés porque te hace feliz y además ¿a quién no le gusta esa idea?
Es esa sensación de revivir.
De saber que a tu lado tenés a la persona que tanto estabas esperando.


Es ver atrás y decir ¿cómo pude estar tanto tiempo lejos de vos?

jueves, 29 de mayo de 2014

Sumergida

 Agua. Silencio. Burbujas. Tres cosas que muchas veces desearíamos. Sumergirnos, flotar como si estuviésemos volando en un mundo vacío. Sentir ese frío especial, ese que se te pega a la piel y es como si te consumiera, como si te curara. Dejar de respirar, dejar de hablar. Gritar bajo el agua, un grito silencioso que a la vez es ruidoso, lleno de energía ahogada. No escuchar absolutamente nada, o sonidos muy lejanos como para preocuparnos. Tener esa sensación de libertad por unos minutos. De paz.


domingo, 25 de mayo de 2014

Pasados escondidos en la memoria

Domingo nostálgico.
Caminando, extrañando momentos de la infancia.
Recuerdos que parecían haber sido bloqueados por mi mente, días olvidados.
Rostros que ahora sólo aparecen en mis sueños, lugares que ya no son lo que eran.
Canciones que eran cantadas por una pequeña niña, que ahora parece haber desaparecido dentro de su propia alma.
Años que en su momento parecían no terminar nunca. 

Personas que creí que permanecerían más tiempo junto a mí.

Inocencia pura, teniendo como mejores amigos un peluche y a mi árbol en el que pasaba tardes leyendo, escalando entre risas, y compartiendo secretos con sus ramas. 
Ausencia de vergüenza al ridículo.
Creyendo más que nunca en Dios y en las personas.
Haciendo amigos en menos de dos segundos, corriendo, tropezando, raspándome, mojándome. 
Haciendo reventar el estómago de helado, fuera verano o invierno. 
Concursando por ver quién tomaba Coca-Cola más rápido, sin importar la descompostura que viniera después.
Pasando tardes en el patio junto con mi gata, una manta y un libro de la biblioteca (sin haber un día que no leyera uno).
Haciendo actuaciones con mi hermana, frente a mamá y papá, después de todas las cenas, ya fueran de magia o teatro.
Alquilando películas de Disney o mirando Charles Chaplin en el living de los abuelos.
Haciendo bailes frente a la entrada del cine.
Despertándonos con mi hermana absolutamente todos los Domingos a las 9:00 de la mañana para ir a las 10:00 a la Iglesia, siendo otro lugar lleno de anécdotas, desde tener charlas reflexivas hasta cuando una maestra me tiró la leche en toda la cabeza porque la jarra estaba rota. Yendo esos mediodías a la casa de los abuelos a almorzar en familia, para después pasar ahí toda la tarde, descubriendo siempre algo interesante.
Tardes jugando al sega y a la alfombra mágica.
Viviendo en la casa más chiquita que podía haber, pero viéndola como el lugar más grande y lindo del mundo. 
Navidades y Años Nuevos llenos de regalos, y de coreografías que presentábamos las primas menores al resto de la familia.
Subidas a techos, tractores, caballos, tapiales. Esquivando cables de electricidad para pasar al otro lado del campo. Campamentos.
Noches en las que quedarse hasta las 3:00 de la madrugada era lo máximo a lo que podíamos llegar (con café incluido),  y era lo más increíble.
Atardeceres, amaneceres, soplos de viento que creía que eran fantasmas que gritaban desde debajo de la tierra.
Gatos y perros vagabundos a los que les daba de comer. 

Imaginando todo el tiempo, viviendo en un mundo doble, con realidad y fantasía en un mismo lugar.


Pianos sonando ahora en mis oídos, llevándome a ese mundo lejano. A ese mundo en el que la vida parecía ser otra. 

¿Por qué será que al pasar de los años es como si todo perdiera su esencia? ¿Acaso crecer no debería también tener una esencia especial? Esa esencia sigue estando, pero no la notamos ya que está oscurecida debido a lo difícil que suele ser crecer, o lo tan diferente que es la adolescencia de la infancia.

Vuelvo atrás a cada año que pasé, y me doy cuenta de que cada día es una aventura, y que jamás nada podrá cambiarse, y que los recuerdos seguirán estando.

Y que ese sabor agridulce de tu vida es único, ninguno nunca será igual a otro.

sábado, 24 de mayo de 2014

Noches y mentes nublosas

Sábado, 4:38 de la madrugada. 
Alegres, yendo al baño a controlar que el espejo les devuelva una imagen agradable, sacando fotos, teniendo charlas de las que sólo se acordarán la mitad al día siguiente, buscando emoción, buscando diversión, nuevas y grandes sensaciones.
Queriendo reír fuerte, olvidar todo lo malo de la semana.
Se ocultan en algún lugar de la noche, y dejan que las botellas se ocupen del resto.
Viviendo el momento, sin importar lo que ocurra después.
Buscando aunque sea unas horas de inconsciencia, de satisfacción, de olvido, de risas junto a desconocidos, de bailar sin parar, de vivir rápidamente.



Haciendo que sus mentes paren por un instante y simplemente permaneciendo en una niebla constante de euforia.


¿Acaso está mal buscar eso de vez en cuando?

Ven

Ven y endulza mi alma, llénala de tus melodías susurradas, de tus risas momentáneas, de tus secretos más guardados. Llénala con el perfume de tu aroma, con tu alma en su estado más puro.

Llévame a una aventura, por una ruta desconocida. Toma mi ser y hazlo libre por un momento. Seamos como unas vacaciones permanentes. Como si fuéramos a ser eternamente jóvenes. Como esas películas de romances que jamás se olvidan de la mente del que las mira. Como dos pájaros que vuelan juntos sin importar la estación del año.


Por favor no me lastimes, yo no voy a hacerlo.


Prometo ser tu diversión más dulce, tu compañera viajera, sin dudarlo.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Palabras ilimitadas

Su vida le hacía sentir limitado.

 La realidad no siempre era tan milagrosa, aventurera, divertida o simplemente interesante como en los libros que recorrieron sus ojos en todos esos años. 

Le hubiera encantado ser amigo de por lo menos un personaje de un libro, ellos lo acompañaron más a lo largo de su vida que amigos de carne y hueso. En las tardes frías de invierno, en las noches calurosas de verano, siempre un libro le hablaba.


Un día decidió que haría algo importante, como habían decidido hacer muchos protagonistas en momentos cruciales de sus vidas. 
Y decidió escribir. Poder soñar y volcar esos sueños en historias que luego inspirarían a otras personas como a él. Imaginar un mundo, no mejor, pero diferente. Crear personas con las que podría pasar sus tardes solitarias de domingos, personas con una historia que contar. 

Expandir su mente y dejarla fluir, aprovechar sus capacidades al máximo, y disfrutar de las creaciones de las que era capaz de producir su mente. Dejar que las palabras hicieran lo suyo.


La vida no lo hizo sentir limitado nunca más. 


martes, 8 de abril de 2014

Y la vida se aleja

Y la vida se va. Se va como las olas del mar. Se va como los pájaros en invierno. Se va como el Sol al llegar el atardecer, como las estrellas al amanecer. Se va como las risas que me provocabas. Se va como el fuego al mojarse. Se va como el viento que sopla en mi ventana. Se va como las promesas que nos dijimos. Se va como un borracho caminando por la calle. Se va como las cosas que ya no recordamos. Se va como un niño se convierte en anciano. Se va como una pluma a merced del viento. Se va como un amor pasajero. Se va como un tren, esperando ver a quién llevará esta vez.

Simplemente se va, como todo en este mundo. Se va, a veces sin piedad.

-Y en lo rápido de este viaje, tratemos de dejar nuestra marca en el mundo, una marca positiva y única-

Autopista de la nostalgia

Escuchando música que escuchabas hace años. Llorando con ella, queriendo volver al momento en el que no sabías la letra. Al momento en que tu vida parecía no tener una sola nube. En el que parecías tener más amigos que nunca. En el que las preocupaciones eran mínimas. En el que crecer no parecía algo muy desafiante. En el que los sueños no parecían tan imposibles. En el que el amor no parecía una amenaza.

Bajones


"Hundiéndome en un oscuro abismo. Apartándome de todo. No teniendo fe en los demás. Con un sentimiento de soledad que antes no sentía tanto. Momentos en los que siento que nadie me escucha. Que nadie querría escucharme. Sin saber qué decir tampoco. 


Ignorada. Extrañando las veces en las que no parecía ser así. En las que todo era tan fácil, o eso parecía. Observando y callando."




-Es como si te comieras vivo, como si ya no valiera la pena decir nada-