miércoles, 24 de octubre de 2018

Dulces placeres

Besos lentos. Besos suaves.
Besos rápidos. Desesperados.
Ojos atentos.
Ojos cerrados.
Un hombro en el cual reposar. En el cual la mente relajar.
Traviesos pies. Juguetear quieren los pies.
Las manos están más tranquilas. Con un lento acariciar son complacidas. 
Un trueno a lo lejos, eléctrica tormenta se aproxima.
¡Pero qué eléctrica está la habitación con tanto placer encima!

Noche confidente

Salía tarde. Plena madrugada y escapaba en auto. Necesitaba sentir la velocidad y el fuerte viento por la ventana abierta. Nunca había sido alguien tranquila. Quizás por fuera sí, pero por dentro era como un motor que necesitaba sólo algo de nafta para arrancar.
La música a alto volumen, las estrellas brillando fuerte y la ruta. No necesitaba nada más.
En esos momentos era plena, era ella en su máxima expresión, se conectaba con su parte más humana, más privada. Veía pasar su vida en lo que dura una canción y así se reconciliaba con ella misma.

En esos momentos se veía desde afuera, como si su mundo fuera una película, y así ciertas cosas no resultaban tan duras como cuando el Sol salía.
¡Y qué agonía cuando el Sol salía!

viernes, 28 de septiembre de 2018

Velocidad



Todo empieza a ir tan aceleradamente alrededor, que no tiene tiempo ni de pensar. Sus propios pensamientos van más rápido que su cuerpo. Siente que los años se le pasan, que la vida corre, que las agujas del reloj suenan cada vez más fuerte. El tiempo no parece tener el mismo ritmo que unos años atrás. Su mente rebalsa de ideas y sueños. "¿Cuándo podré finalmente cumplirlos?", se pregunta.
La paciencia nunca ha sido su fuerte. Su alma es demasiado inquieta.

Sombras


De noche o de día. 
Aparecen para atormentar a cualquier alma vulnerable.
Espíritus heridos son los más accesibles. O mentes más sensibles a lo sobrenatural.

Al despertar, mis miedos profundos, algún trauma secreto, y cosas espantosas pasan por mis ojos, mientras mi cuerpo es prisionero de una fuerza invisible. Escucho gritos, carcajadas, explosiones, timbres, incluso un flash de cámara. Alguien en la habitación me está mirando, pero no puedo saber dónde se encuentra, sólo lo siento. Me está espiando. Me está atormentando. 

Espero que pronto se vaya para poder moverme otra vez. 

miércoles, 29 de marzo de 2017

Agua fría

La lluvia comenzó a caer en el momento perfecto. 
En el instante justo en que su alma se alborotaba y quería salir de su cuerpo.
"Ojalá ser lluvia", pensaba. Su interior era una completa tormenta.
Los recuerdos la consumían, hasta que en un instante, mientras un trueno resonaba a lo lejos, sus ojos se inundaron de lluvia. Ella se encontraba fuera, sin importar el frío viento ni el helada agua que la cubría, y se volvió una con la tempestad. 
Lloró junto al cielo, preguntándose cómo era posible querer dejar este mundo, siendo que la propia naturaleza de éste la comprendía mejor que nada en ese momento. 
Deseó ser nube, para volar lejos de todo ese entorno que, tarde o temprano, la evaporaría.

sábado, 22 de octubre de 2016

Complicado amanecer

En blanco. Su mente volaba vaya a saberse dónde. Se sentía vacía. Como si fuera una simple cáscara sin contenido alguno por dentro. No podía encontrarse a ella misma, y no estaba segura en qué momento puntual se había perdido. O quizás nunca se había tenido.


Fuera lo que fuera, estar muerta no parecía algo malo al lado de ese sentir. Lo único que le hacía creer que una parte de su alma aún vagaba por algún rincón eran las emociones que sentía gracias a la agitada música que fluía a través sus auriculares.
Comenzaban a verse a lo lejos los delicados colores de la aurora, pero aún todo seguía oscuro y quieto, como ella.


De pronto, esa canción, ese ritmo distinto. Melodías de piano, tranquilas, calmas, comenzaron a sonar. Sintió unas terribles ganas de llorar. Esa música la remitía a tiempos mejores, en los que él la había querido bien.
    
La soledad la invadió por completo, y le hubiera encantado tener con quien hablar en el asiento de al lado. Así fuera un extraño.

Los días pasaban y ella se seguía sintiendo estancada. Se decía a sí misma una y otra vez "no llores". Odiaba que la vieran vulnerable, y un colectivo no era un lugar ideal para mostrarse así. 

El sol quería salir y su corazón se aceleraba al tiempo que el chofer conducía más rápido. Necesitaba ver aunque sea un rayito de luz, algo que levantara un poco su espíritu. Esa noche le había resultado eterna, y no había podido pegar un ojo. Quería llegar lo antes posible a su apartamento, quizás allí podría descansar. O quizás no. Quizás los recuerdos comenzarían a rodearla allí y se encontraría atrapada sin más remedio que soportar esa agonía hasta dormirse del cansancio. Existía esa posibilidad. 

Existían muchas posibilidades, y ella no podía dejar de pensar a esas horas del alba.

sábado, 1 de octubre de 2016

Incómoda necesidad

Durante el día, los rayos del sol me iluminan, y es como si no necesitara nada más.
Pero cae la noche y mi piel me pide esa luz que sólo emanaba de la tuya.
Tu ausencia toma el aire de mi habitación, ni abriendo la ventana logro respirar bien.


No sé a quien pedir ayuda, y solo puedo pensar en lo hermoso que era sentirme en mi hogar.
Te diría que me abrazaras esta noche, pero te encuentras demasiado lejos, y no llegarías a tiempo.